La Major League Soccer (MLS), enfrenta a un problema en el inicio de la temporada 2024: la falta de acuerdo con el sindicato de árbitros, tras el rechazo a la propuesta de convenio colectivo presentada por la Organización de Árbitros Profesionales (PRO).

Este desacuerdo ha provocado que la MLS tenga que recurrir a árbitros suplentes para los primeros partidos, lo que podría afectar la calidad del juego. Además, ha impedido la implementación de dos modificaciones al reglamento de juego que la liga había aprobado el 14 de diciembre de 2023, con el objetivo de agilizar el juego y evitar las pérdidas de tiempo.

MLS: ¿Qué piden los árbitros?

El sindicato de árbitros de fútbol profesional (PSRA), que representa a los oficiales que trabajan en la MLS, la NWSL y la USL, rechazó la propuesta del nuevo contrato colectivo de trabajo presentada por la junta ejecutiva del sindicato y negociada por la PRO, empleadora de los silbantes.

Según el comunicado del PSRA, la propuesta de la PRO era “inaceptable” e “insultante”, ya que no reflejaba el valor y el profesionalismo de los árbitros, ni reconocía el crecimiento y la expansión de la liga. Entre las principales demandas de los árbitros se encuentran:

Un aumento salarial acorde al mercado y a la inflación, mejores condiciones de trabajo como alojamiento, transporte, alimentación y equipamiento. Mayor transparencia y rendición de cuentas en el proceso de evaluación y asignación de los árbitros, más oportunidades de desarrollo profesional y capacitación, al igual que la participación e influencia en las decisiones que afectan al arbitraje.

¿Qué cambios al reglamento se frenaron?

La MLS había anunciado el 14 de diciembre de 2023 que, tras el visto bueno de la International Football Association Board (IFAB), se pondrían en marcha dos modificaciones al reglamento de juego a modo de prueba para la temporada 2024, con el fin de reducir las interrupciones y demoras en los partidos.

Los cambios consistían en que, si el tiempo que demoraba un jugador para retirarse de la cancha en una ventana de cambios llegaba a superar los 10 segundos, el futbolista que entraba iba a esperar un minuto afuera del campo, por lo que el equipo quedaría en inferioridad numérica, explicó la MLS en un comunicado.

Las únicas excepciones a esta regla iban a ser para las sustituciones de los arqueros o las que estén forzadas por una lesión.

La otra medida que en su momento se contempló era para agilizar los partidos, por lo que si un futbolista se quedaba tirado en el campo más de 15 segundos acusando una lesión, el árbitro lo habría de retirarse de la cancha para ser evaluado por los médicos fuera del perímetro de juego y durante un mínimo de dos minutos.

Estas modificaciones buscaban frenar la simulación de los jugadores para cortar el ritmo del encuentro, una práctica muy común en el fútbol. Sin embargo, debido al conflicto con el sindicato de árbitros, la MLS no pudo implementar estas reglas, ya que requerían de la colaboración y el consentimiento de los oficiales.


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